miércoles 15 de junio de 2011

Limbo: revelador regreso al origen


Cuando todavía dudaba si crear este blog y esperaba día a día encontrar una cabecera sobre Alan Wake (ya comenté en el primer post que de ahí saqué la idea), cayó en mis manos un juego del que poco había oído hablar: Limbo.

Lo más curioso de todo es que estoy investigando sobre qué elementos son necesarios para construir una historia interactiva y me encuentro con un juego en blanco y negro, en dos dimensiones, sin voice acting y ni un solo rastro de texto escrito. Llamativo, pues nadie imaginaría que así se podría crear un relato tan intenso y divertido. Y lo consiguen, ya lo creo.

Bueno, en primer lugar tengo que decir que me parece un videojuego fantástico. Es una pena que sea de tan corta duración ya que pertenece a la industria indie (aquella fuera de los grandes estudios). Si no hubiese sido así, probablemente no estaríamos ante una joya tal.

El juego me recuerda a clásicos como Flashback y, sobretodo, al mítico Another World que utilicé para la cabecera mi blog. Aquellos juegos también gozaban de una ambientación inmersiva y unas herramientas narrativas muy singulares. Recuerdo ahora, con cariño, otra maravilla de aquellos juegos de plataformas fuera de la norma, que se llamaba Heart of Darkness, éste ya de Playstation. Abe's Exodus y Odissey, el juego original de Prince of Persia, etc. Todos inquietantes, todos fascinantes.

Limbo es un ejercicio de estética, ya que consigue un resultado increíble con un dibujo sencillo en una gama de grises, blanco y negro; con varios planos en dos dimensiones y scroll hacia la derecha; y con desenfocados, apertura y cierre de plano y algún que otro recurso técnico. En cuanto a la mecánica del juego, mezcla habilidad del género de las plataformas con puzzles y retos sesudos de soluciones muy gratas. Como dicen en la video review de Gametrailers.com, el juego aporta momentos memorables como todo el desarrollo de la persecución de la araña.


[Por cierto, este teaser guarda con cariño las muertes del personaje para que las disfrute el  jugador en su casa]

*LOS SIGUIENTES PÁRRAFOS CONTIENEN SPOILERS*

Sin tener ni un ápice de información a través de texto, el juego tampoco tiene ningún corte por capítulo, fase o mapa. Funciona todo del tirón hasta el final. El título del juego (Limbo) ya nos sugiere ese mito católico del lugar a donde iban a parar los bebés que no habían sido bautizados. 

Pues bien, el juego termina con una secuencia muy extraña, en la que perdemos el control del personaje (que ya se da en algunos pasajes, como cuando la araña nos atrapa en su tela). Aquí el niño que controlamos atraviesa una especie de cristal y, para sorpresa del jugador, cae a cámara lenta sobre un lecho boscoso muy similar al propio inicio del juego. Ahí surge la primera sorpresa: “¡Me devuelven al principio!”. Lo cierto es que una estructura circular no se ha dado mucho en videojuegos y cada día es más común en algunas películas, que no diré por no crear spoilers dentro de spoilers...

Cuando el jugador sale del estupor creado por la posibilidad de que el final del juego te haga comenzar desde el principio, y para seguir con la broma, sin ninguna indicación ni mensaje, el scroll hacia la derecha nos lleva a una última secuencia: encontramos una escena en la que una mujer/niña llora junto a una tumba. El personaje cambia correr por andar y entonces... Créditos. Como si de una serie de J.J. Abrams se tratara, la sorpresa y el cliffhanger se sirven de dos en dos. 

Lo más curioso de todo es que este desenlace no podía pasarse por alto. Los chicos de Playdead, la desarrolladora, decidieron dejar claro que su intención era que el usuario buscara qué significa Limbo para cada uno. 

De todas las explicaciones posibles que leí en los foros, mi favorita es la siguiente: un niño muere en un accidente de tráfico, de ahí que al final del juego atraviese un cristal, y su madre, la mujer que encontramos justo antes de los créditos, le acaba de enterrar. Sin embargo, el niño (o su espíritu), acaba en este mundo complicado y angustioso que es algo así como el limbo cristiano, que por cierto, también aparece en La divina comedia de Dante como el "límite del infierno". Durante una considerable parte del juego nos persigue una araña que sería la muerte zoomorfizada. La misma ha de "despertar" al niño de su sueño para hacerle consciente de que ha muerto. ¿Interesante, no?

De verdad, Limbo es un juego muy recomendable por todo lo que significa, ya sea por su apartado visual, como por el relato que nos transmite, como por la mecánica de juego, etc. 

Ah, que no se me olvide. Aquí está el final:

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